Descrição universalizante de um integrista narcísico-bolostrocante (*)
DELIRIO DE PERSECUCIÓN
Desde el día en que su padre se opuso a su carrera de pintor, Adolfo Hitler debió sentirse perseguido, y no tanto por la prohibición formal de su padre como porque éste no estaba dispuesto a reconocer su genio.
Después de su fracaso en la Academia de Viena, hubo de soñar ciertamente con el […]
